Inicio
p
Juan Bautista Plaza

cBiografía
cCronología
cSus familiares
cInfancia/Juventud
cEstudios en Roma
cVida familiar
cVida profesional
cMaestro de capilla
cEl Pedagogo
cConferencias
cPrensa y Radio
cEl musicólogo
cEl compositor
cCatálogo musical

p
Documental

cDocumental

 
 
 
La Fundación
c¿Quienes somos?
cPublicaciones
cNolita de Plaza
cContáctenos

 
Novedades

cPublicaciones
cEventos

p
Enlaces

El Lenguaje de la Música
(Lecciones populares sobre música)

Juan Bautista Plaza

XXXIII
Música clásica, romántica y moderna

Hemos venido examinando últimamente las distintas modalidades de la música instrumental en la época de Johann Sebastian Bach. Hablamos de la fuga y anteriormente habíamos tratado de los aires de danzas que forman parte de la suite clásica, así como de ciertas composiciones de tipo especial, tales como el preludio, la tocata, etc. El oyente culto debe poder apreciar la calidad y los diversos estilos de toda esta música, ciertamente importante, que suele figurar en los programas de los recitales y conciertos de los grandes virtuosos. No debe limitarse a conocer únicamente las obras de un reducido número de compositores favoritos. Semejante limitación no tiene razón de ser. Es un hábito deplorable el que adquieren ciertas personas de no querer escuchar sino música de tal o cual época o de tales o cuales autores. Convenimos en que no todas las obras han de despertar en nosotros la misma clase de emociones. Hay músicas para todos los gustos. A unos les place más escuchar a los clásicos; a otros no les conmueven sino los compositores románticos o bien los raros y fascinadores aspectos de la música moderna. Pero el gusto personal es un factor que no ha de impedir al oyente verdaderamente culto, la comprensión y la debida apreciación de toda la música digna y grande que existe. Saber apreciar la música implica, pues, hacer abstracción, hasta donde sea posible, de nuestro gusto personal y aprender a reconocer, imparcialmente, el mérito artístico de la obra que escuchamos.

Una condición indispensable que debe poseer todo oyente culto es la de saber distinguir y valorizar la calidad de los distintos estilos de música pertenecientes a diferentes épocas de la historia musical. La única manera efectiva de adquirir este conocimiento es mediante la audición metódica y comparada de obras musicales de diversos autores, cuyo estilo ofrezca características verdaderamente personales, inconfundibles. Es justamente lo que queremos hacer ahora al recomendar la audición de algunos trozos musicales de épocas y estilos diferentes, aunque pertenecientes todos ellos a un mismo género: el de los aires de danza. Escuchemos, pues, sucesivamente, un minuet y un passepied de Rameau, esto es, música de mediados del siglo XVIII; luego, una composición de la época romántica y, por último, dos de la principios del siglo XX. La diferencia entre esos tres estilos: clásico, romántico y moderno, quedará así bien definida. Cada quien podrá darse cuenta del sello peculiar que tiene esta música de tipo relativamente sencillo en las diferentes épocas que hemos mencionado.

Para comenzar diremos que los aires de danza de Rameau tienen todos esa elegancia aristocrática tan propia de los salones de la época a la cual pertenecen. Las melodías son siempre claras, definidas, muy cuadradas, incluso en los aires de danza de movimiento rápido, como es el passepied que sigue inmediatamente después del minuet, ambos pertenecientes a la suite Castor y Polux. Nunca es nerviosa esta música; su dinamismo, cuando lo hay, es siempre un dinamismo calculado, a fin de que no sobrepase los limites de la compostura y del buen tono. Esta música de Rameau encierra las cualidades más típicas y sobresalientes del espíritu francés: la medida, la ponderación en todo.


Jean Phillippe Rameau,
compositor, clavecinista y teórico francés
(Dijon, 1683 - París, 1764)

Ejemplo musical:
(audio disponible solo en la versión en CDROM)
Suite Castor y Polux, de Jean Philippe Rameau.

Al pasar a la época romántica, nos encontramos con una sensibilidad completamente diferente. El artista romántico se señala casi siempre por el tono exagerado y hasta enfático que suele comunicarle a la expresión de sus sentimientos. La libertad de expresión es algo esencial del espíritu romántico. La música se vuelve sentimental o apasionada. En los aires de danza, el ritmo se acelera y a veces llega hasta hacerse tumultuoso. Por dondequiera campea la fantasía libremente. Los contrastes de toda índole, dinámicos y expresivos, abundan y llegan a convertirse en un elemento esencial de la expresión romántica. La armonía usa frecuentes disonancias y los giros melódicos siguen curvas sinuosas. Hay a menudo en la música de todo este período, cierta agitación sensual, cierta intranquilidad, lo cual puede considerarse como uno de los elementos característicos del estilo romántico en música. El alegre vals comenzó a popularizarse en esta época, viniendo a sustituir al pausado minuet del siglo XVIII. Un admirable ejemplo de vals romántico es el que nos ha dejado Weber en su célebre Invitación al Vals, cuya extraña introducción vemos reaparecer al final de la obra. Compárese este estilo con el de la música de Rameau, comentada anteriormente. El oyente se dará cuenta en seguida de que los tiempos han cambiado.


Carl Maria von Weber, compositor alemán
(Oldenburgo, 1786 - Londres, 1826)

Ejemplo musical:
(audio disponible solo en la versión en CDROM)
Invitación al Vals, de Carl Maria von Weber.

Si algo caracteriza a la música de nuestros días es la extraordinaria variedad de estilos que ofrece. Realmente, nada es tan difícil como dar en forma sintética una idea de los nuevos caminos que ha venido siguiendo el arte de los sonidos. El oyente, incluso el oyente más o menos culto, se encuentra a menudo desorientado ante los raros e imprevistos ejemplares de la flora musical con los que tropieza diariamente. Por el momento, nos limitaremos a decir que muchas de las tendencias que hallamos en la música moderna son lejanas consecuencias del espíritu romántico del siglo XIX. Existen, asimismo, otras corrientes que representan un retorno al estilo clásico del siglo XVIII: es lo que se ha denominado el neoclasicismo. Entre los compositores que han seguido en algunas de sus obras esta tendencia neoclásica, citaremos a Igor Stravinsky, el músico acaso más discutido de su tiempo. Después de haberse mostrado como un verdadero revolucionario en sus primeras obras, Stravinsky optó, durante algunos años, por escribir composiciones de ese estilo neoclásico al que nos referimos. De esa producción escogeremos un precioso trozo musical que forma parte del ballet titulado Apolo Musageta. Dicha composición, que es un aire de danza de forma libre y de movimiento lento, recuerda, de extraña manera, y a pesar de sus armonías modernas, los ballets de Rameau y de Glück y en general el estilo suave y la serena expresión de los grandes maestros del siglo XVIII.


Igor Stravinsky, compositor ruso
(Oranienhaum, 1882 - Nueva York 1971)

Ejemplo musical:
(audio disponible solo en la versión en CDROM)
Apolo Musageta (Ballet), de Igor Stravinsky.

Oigamos ahora una danza de Claude Debussy, orquestada por Maurice Ravel, en la cual podremos contemplar otro aspecto muy diferente del estilo moderno. Se trata aquí de imprimirle un gran colorido a la obra, para lo cual el compositor se vale de múltiples recursos. La modernidad y el valor expresivo de esta danza reside esencialmente en la infinita variedad de sus armonías y giros melódicos, en la libertad de su ritmo, en el polícromo juego de los timbres instrumentales, en la fantasía sin desbordamientos que reina en todo el conjunto. Este difícil equilibrio entre tantos y tan variados componentes es tal vez lo que más cautiva en las mejores obras de los grandes compositores modernos, particularmente los pertenecientes a la escuela francesa contemporánea. En la danza de Debussy a que me refiero —magnífico ejemplo de danza moderna— es de admirar, además de la composición misma, la maravillosa orquestación de Ravel. Hallaremos, pues, en esta danza a Debussy y Ravel, juntos; dos astros de primera magnitud en el ciclo musical de la Francia contemporánea.


Maurice Ravel, compositor francés
(Ciboure, 1875 - París, 1937)

Ejemplo musical:
(audio disponible solo en la versión en CDROM)
Danza "Tarantelle Styrienne", de Claude Debussy. Orquestación de Maurice Ravel.

 

Notas del Editor

Las fuentes de las diferentes citas que aparecen en este trabajo no están indicadas en los originales.

 

Al utilizar parte de este material se agradece citar la siguiente fuente:

Plaza, Juan Bautista: Escritos Completos. Compilador y editor Felipe Sangiorgi. CDROM. Fundación Juan Bautista Plaza, Caracas, 2004

 
 
Capítulos


más detalles


más detalles

   
           

Portal de la Fundación Juan Bautista Plaza
© Copyright 2004-2016, Fundación Juan Bautista Plaza
Concepto y desarrollo: Felipe Sangiorgi

Webmaster: Osvaldo Burgos García